¡Léeme un cuento!
La manera más importante de desarrollar el conocimiento que los niños necesitan para aprender a leer exitosamente es leyéndoles en voz alta frecuentemente, comenzando cuando son bebés.
Qué necesita
- Libros de cartulina gruesa, libros “predecibles” y libros que nombran conceptos (como los colores, números, figuras)
- Un diccionario infantil (preferiblemente uno de fuerte construcción)
- Papel, lápices, crayones y marcadores
Qué hacer
- Desde su nacimiento, haga la lectura en voz alta con su niño una parte de su rutina diaria. Escoja un momento tranquilo, como justo antes de ir a la cama. Esto le dará una oportunidad de descansar un poco entre el tiempo de jugar y el tiempo de dormir. Si es posible, lea con él sobre su regazo o en sus brazos para que se sienta cómodo y seguro. A medida que vaya creciendo, quizás necesite moverse un poco mientras alguien le lee. Si se cansa o se pone inquieto, pare de leer. Mantenga la hora de la lectura en voz alta como un momento de tranquilidad y comodidad para que su niño la espere con anticipación.
- Trate de leer con su niño todos los días. Al principio lea sólo unos cuantos minutos a la vez, varias veces al día. Al ir creciendo, su niño le hará saber si quiere que usted le lea por más tiempo. No se desanime si algún día no puede leer con él o si no siempre es posible mantener la misma rutina. Simplemente regrese a la rutina tan pronto como sea posible. Ante todo, asegúrese que la lectura siga siendo divertida para ambos.
- Dele al bebé un libro de cartón grueso para que lo vea, lo toque y lo aguante. Permita que voltee las páginas, mire por los agujeros o levante las “ventanitas.” Al crecer un poco, ponga sus libros en repisas o en una canasta que el niño pueda alcanzar. Aliéntelo a explorar sus libros y hablar sobre lo que ve. Quizás le hable sobre los dibujos o “finja” leerle a usted un libro que ha escuchado varias veces.
